Pero este blog se va a poner meloso a partir de hoy y por un rato,
mientras dure lo que el tiempo quiera que dure,
perdonen la miel, en demasía si esto es posible,
pero serán testigos y jurado de los intentos que tendré que hacer
para convencer y convencerme que el tiempo no es perdido,
que el tiempo no se conjugara en pasado o en futuro perfecto.
Que desde hoy no jugare limpio ni bajo las mismas reglas de mi vida,
seré yo, simplemente yo, pero con una velocidad acelerada,
con el doble de intentos, con el doble de melancolía,
y con una paz y calma que me dará solo el tiempo a su lado
una vez cumplido el objetivo.
Tenerla conmigo, antes de agosto, pasando agosto y sin que se celebre una boda.
Perdonen pero el si, y el anillo no son un contrato firmado y obligación... o si?
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